sábado 7 de noviembre de 2009

Nobel de literatura: un jurado demasiado "eurocéntrico"
















El nuevo vocero del jurado que otorga el Premio Nobel de literatura cree que el panel ha sido demasiado "eurocéntrico" en su selección de los ganadores y que hay muchos escritores del continente americano que merecerían ganarlo.
.
El nuevo secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, formuló sus comentarios, dos días antes de que se anunciara el ganador. Contrastan con la opinión de su predecesor de que la literatura en Estados Unidos es demasiado provincial.

Entre los candidatos potenciales de este año al Nobel se encontraban el peruano Mario Vargas Llosa y los estadounidenses Phillip Roth y Joyce Carol Oates.

"En la mayoría de las áreas de lenguaje que conozco bien hay autores que realmente merecen y podrían recibir el Premio Nobel, y eso se aplica a Estados Unidos y las Américas también", dijo Englund a la Associated Press.

Englund opinó que eso se debe a que los jueces de la Academia Sueca son europeos y tienden a tener "una visión europea" de la literatura. Los europeos han dominado los premios de literatura en las últimas décadas y han ganado nueve de los últimos diez años.

Englund, que reemplazó a Horace Engdahl como secretario permanente en junio, opinó que "eso es un problema".

"Tendemos a identificarnos más fácilmente con la literatura escrita en Europa y con la tradición europea", agregó, y dijo que para la Academia era importante "no volverse demasiado eurocéntrica".

Desde que el escritor japonés Kenzaburo Oe ganó el galardón en 1994, todos los ganadores excepto el turco Orhan Pamuk y el sudafricano J.M. Coetzee han sido ciudadanos europeos.

Engdahl, el anterior secretario general, causó controversia el año pasado cuando dijo a la AP que "Europa sigue siendo el centro del mundo literario" y que la calidad de la literatura estadounidense sentía el peso de que sus autores fueran "demasiado receptivos a las tendencias en su propia cultura de masas".

La última ganadora de Estados Unidos fue la escritora Toni Morrison en 1993.

Englund, de 52 años, es el miembro más joven de la Academia Sueca. Aceptó a regañadientes el cargo de secretario permanente, que incluye anunciar el Premio Nobel de literatura.

Creada en 1786, la Academia Sueca tiene 18 bancas, aunque una está vacante y dos miembros actuales no participan en sus actividades. Los cargos son vitalicios. Los nuevos miembros son elegidos por votación secreta, que debe ser aprobada por el benefactor de la Academia, el rey Carl Gustaf.

La Academia ha elegido al ganador del Premio Nobel de literatura desde 1901 de acuerdo con lo estipulado por Alfred Nobel, el industrial sueco e inventor de la dinamita que estableció los premios en su testamento en 1895.

La Academia nunca discute los nombres de los posibles ganadores y mantiene en secreto los postulados durante 50 años. Este año, la profesora de literatura danesa Anne-Marie Mai reveló que había postulado a Bob Dylan para el premio porque le disgustaron las declaraciones de Engdahl sobre la literatura estadounidense.

Englund no descartó que un autor de canciones pueda ganar el premio, por considerar que la Academia "debería ser generosa en la interpretación de lo que es y no es literatura".

* 6 de octubre de 2009, 03:58 PM
ESTOCOLMO (AP)

lunes 26 de octubre de 2009

DETALLES Y CURIOSIDADES SOBRE EL NOBEL DE LITERATURA

El Premio Nobel es el máximo galardón al que puede aspirar un ser humano por su trabajo profesional. Ganarlo significa la consagración de una trayectoria en las Letras. No obstante, no ha estado exento de polémica a lo largo de su historia, por sus omisiones o, por el contrario, por la precipitación con que ha sido otorgado a algunos, y también por sus errores.

Cualquier escritor puede ganarse el premio Nobel.
.
Para ser tenido en cuenta debe estar nominado. Para esto debe ser postulado por un miembro de la Academia Sueca o de otras instituciones similares. También puede ser postulado por profesores de literatura en universidades o premios anteriores del Nobel de literatura.

Anualmente suele haber 350 escritores nominados. La lista se recibe hasta el 31 de enero y es secreta. Estos nominados son evaluados por el comité. Una gran parte de los nombres son descartados rápidamente por entenderse que no cumplen con la calidad necesaria. Los postulantes restantes son estudiados a fondo.

Para abril ya existe una lista estable y reducida de candidatos. Antes de julio, agosto ya quedan cinco. Para mediados de septiembre cada miembro del comité tiene un reporte individual. Entonces se comienzan a proponer nombres hasta que un candidato tenga más de la mitad de los votos. En octubre se define el ganador.

El ganador del Nobel debería ser "La persona que ha producido en el campo de la literatura la obra más destacada". Generalmente los premiados no son escritores masivos.

Algunas curiosidades sobre el Nobel:

El país con más premios Nobel de literatura es Francia: con 14 ganadores.

Dos ganadores han rechazado el premio: Boris Pasternak, en 1958 (por presiones del gobierno soviético) y Jean-Paul Sartre, en 1964 (por voluntad: razones ideológicas).

En 2007, la escritora británica Doris Lessing se convirtió en el Premio Nobel de Literatura de más edad. Tenía 87 años cuando se anunció su nombre. Poco después, Lessing dijo que obtener ese galardón había sido una "catástrofe", porque no le quedaba tiempo libre para escribir.

El autor británico Rudyard Kipling sigue siendo el Nobel de Literatura más joven, con 42 años cuando ganó, en 1907.

Los que nunca ganaron el premio Nobel, mereciéndolos: Jorge Luis Borges, Virginia Woolf, Franz Kafka, Marcel Proust, James Joyce, Vladimir Nabokov, Leon Tolstoi, Juan Rulfo, Julio Cortázar, Simone de Beauvoir, Mario Vargas Llosa, entre otros.

domingo 25 de octubre de 2009

HERTA MÜLLER /


.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
por Cecilia Dreymüller

Enajenación respecto al propio país, la vida bajo la dictadura y la búsqueda de una patria nueva son los temas que Herta Müller maneja como variaciones, con dolorosa insistencia, en su amplia obra, que abarca una veintena de libros de narrativa, ensayo y poesía. Esta, hasta hoy, más bien marginada escritora señala con títulos como ‘Lo cierto es que no me hicieron nada’ (poesía) o ‘La mirada extraña o el pedo en la farola’ (ensayo) el fondo autobiográfico de un proyecto literario altamente politizado y sustentado por una escritura dura, lúcida, mordaz y de alto vuelo poético.

La fama de autora revelación perseguida por la Securitate precedía en Alemania la publicación de su primer libro, el turbador tomo de relatos ‘En tierras bajas’ (1990). Herta Müller se negó a colaborar con los servicios secretos de la Rumania de Ceausescu y fue represaliada durante años en su patria -cuyo régimen le impidió publicar- hasta que logró escapar en 1987 a Alemania, donde ha sido galardonada con todos los grandes premios literarios.

Herta Müller indaga en las consecuencias psicosociales del sistema totalitario, basado, en el caso de Rumania, en la represión, la violencia y la complicidad de un catolicismo trasnochado. Sus primeros relatos y novelas -entre los que destacan ‘La piel del zorro’ y ‘La bestia del corazón’- describen el miedo cotidiano ante el terror de unos personajes aislados, sometidos a confinamiento y tortura, al borde del suicidio. Las experiencias de Müller, primero con el comunismo y el pasado nazi no asimilado, luego con la existencia del emigrante de un país del Este, se traducen no sólo en inquietantes historias sobre la aniquilación psíquica del ciudadano disidente, sino también en imágenes de enorme densidad poética y gran sensualidad. Su novela más reciente, ‘Columpio del aliento’, publicada este verano, se adentra en un oscuro capítulo del pasado de la población alemana de Rumania que, como la madre de la autora, fue deportada a la URSS tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la novela va más allá de la crónica del Gulag: recrea la vivencia de un deportado que sobrevive gracias a la poesía. Este inquietante documento de un mundo sin esperanza se ilumina con la indignación poética de Herta Müller.

* EL PAÍS - Cultura - Octubre-2009

sábado 10 de octubre de 2009

Herta Müller ganó el premio Nobel de Literatura 2009

La Academia sueca anunció que la escritora rumano-germana Herta Müller había obtenido el Premio Nobel de Literatura 2009, por haber "dibujado los paisajes del abandono" con "la densidad de la poesía y la franqueza de la prosa", y agregó en los considerandos que su obra es “concentración de la poesía y la franqueza” y que “describe el paisaje de los desposeídos”.

Novelista, poetisa y ensayista, Herta Müller nació el 17 de agosto de 1953 en Niţchidorf, Timişoara, Rumanía, como parte de una minoría germana asentada en territorio rumano. Desde 1987 se radicó en Berlín junto a su esposo, el también escritor Richard Wagner. Entre sus obras mas conocidas están En tierras bajas (Niederungen) y Drückender Tango, ambas publicadas en Rumanía en 1982 y 1984; El hombre es un gran faisán en el mundo (Der Mensch ist ein großer Fasan auf der Welt), en 1986; Barfüßiger Februar, en 1987; La piel del zorro (Der Fuchs war damals schon der Jäger), en 1992; Die blassen Herren mit den Mokkatassen, en 2005 y su última novela, Atemschaukel (2009). Sus obras han sido traducidas a 21 idiomas, y ha recibido por ellas importantes premios literarios a lo largo de su carrera.

Para muchos, la obra de esta Premio Nobel de Literatura “encarna en buena parte el destino de las minorías alemana en los países del centro de Europa que, tras el fin de la II Guerra Mundial, en muchas ocasiones tuvieron que pagar por partida doble las culpas del nacionalsocialismo”.

Con el otorgamiento de este premio, la Academia mantiene su tendencia europeísta pues tras el entregado a J.M. Coetzee, de Sudáfrica, en el 2003, seis europeos han sido galardonados: Elfriede Jelinek (Austria) en 2004, Harold Pinter (Reino Unido) en 2005, Orhan Pamuk (Turquía) en 2006, Doris Lessing (Reino Unido) en 2007 y Jean-Marie Gustave le Clezio (Francia) en 2008.

Herta Müller es la duodécima mujer que recibe tal distinción entre los ciento un premios otorgados desde su creación. En 1945 la chilena Gabriela Mistral obtuvo el galardón y ha sido la única mujer latinoamericana y la única hispanohablante en obtenerlo.

El último escritor de nuestra región y de nuestra lengua en alcanzar el más importante premio literario mundial fue el mexicano Octavio Paz en 1990.

viernes 9 de octubre de 2009

PREMIOS NOBEL LITERATURA POR IDIOMA

.
LENGUA..........LAUREADOS
.
Inglés.......................27
Francés....................14
Alemán....................13
Español....................10
Italiano......................6
Sueco.........................6
Ruso...........................5
Polaco........................4
Danés.........................3
Noruego.....................3
Griego........................2
Japonés......................2
Árabe.........................1
Bengalí.......................1
Chino..........................1
Finés...........................1
Hebreo.......................1
Húngaro.....................1
Islandés.....................1
Occitano.....................1
Portugués..................1
Serbo-Croata............1
Checo.........................1
Turco.........................1
Yidis...........................1

martes 6 de octubre de 2009

LA POLÍTICA EVITÓ EL NOBEL DE BORGES

.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
La política evitó el Nobel de Borges, afirma su viuda
.
Por Raquel Vallés

De todos es conocida la tendencia de los Premios Nobel de literatura a premiar a autores o autoras en base a elementos no literarios de manera que, en ocasiones, parece que se haya elegido a un autor como se eligen a las sedes olímpicas: no repetir país o continente, premiar los gestos políticos o literaturas desconocidas…

Así podemos hacer apuestas si este año le tocará a alguien de tal continente o si hace mucho que no se lo dan a un latinoamericano. Este sistema puede parecernos injusto pero teniendo en cuenta la cantidad de autores que merecen el premio desde tradiciones muy diferentes, tampoco creo que sea demasiado criticable. Otra cosa es si pasa, tal y como denuncia María Kodama, viuda de Borges, que el premio no se conceda por razones políticas. Según Kodama, Jorge Luis Borges era demasiado incómoda su forma de pensar, no caía bien, no interesaba y no le podían premiar y que sí tenía algún tipo de convicción la sostenía; él no cambiaba su opinión para tener algo aunque este algo fuera el premio Nobel.

Estas declaraciones las realizó María Kodama en la visita que realizó a la exposición El Atlas de Borges en la que se recrean los viajes que realizó el genial autor argentino y que ha recorrido diferentes ciudades españolas, como Madrid, Almería o León.

Fuera cual fuese el motivo de no concederle el Nobel, éste es uno de esos casos de “pues ellos se lo pierden” porque, aunque a todos nos gustan los premios, no hay duda de que Borges continúa siendo quien es y el Nobel es un poco menos brillante sin él.
*Extraído de Lecturalia
.
La postura política de Jorge Luis Borges impidió que le concedieran el Nobel de Literatura
.
En 1976 la Universidad de Santiago de Chile anunció a Borges que había decidido investirlo doctor honoris causa. Como en todos los demás casos (fueron al menos 8), Borges aceptó esta distinción académica. María Kodama ha contado cómo en aquel momento alguien llamó a Borges desde Estocolmo avisándole de que este año le tocaría el Nobel, siempre que no viajara a Chile, en lo que podría entenderse como un gesto de contemporización con la dictadura de Pinochet. Borges entendió la llamada como un intento de presionarlo (que es lo que era, en el fondo) y respondió que, si hasta entonces hubiera podido tener alguna duda, se la acababan de resolver.

Fue a Chile y recogió, no sólo el doctorado, sino también la Orden del Mérito Bernardo O'Higgins de manos de Pinochet. Durante el viaje no emitió una sola crítica contra el régimen, más bien lo contrario. Arthur Lundkvist (miembro del jurado del Nobel) reconoció luego abiertamente que aquel viaje cerró para Borges las puertas del Nobel.

En fin, la postura política de Borges siempre ha sido muy polémica, y yo no pienso defenderla. Lo que sí es sorprendente es la parcialidad del jurado del Nobel: Neruda escribió varias loas a Stalin en Canto general y en Las uvas y el viento, y recibió en 1953 el Premio Stalin llamado "de la Paz", y nada de esto impidió que le dieran el Nobel en 1971. Lo merecía, desde luego, pero Borges también.
.
Borges recibe el Premio Honoris Causa, la Orden Bernardo O'Higgins del gobierno chileno, 1976
.
Durante toda su vida el escritor latinoamericano más influyente del siglo XX navegó contra la corriente. Y el 22 de septiembre de 1976 no fue una excepción. Ese día, Jorge Luis Borges aceptó el homenaje del militar más rechazado por la intelectualidad de Europa y América Latina. Por eso se quedó sin Premio Nobel. Y el Nobel se quedó sin Borges.
*Carlos Maldonado R.

En la Universidad de Chile, Borges pronunció un discurso inolvidable por lo polémico y sorprendente por lo categórico: "En esta época de anarquía sé que hay aquí, entre la cordillera y el mar, una patria fuerte".

El mismo día en que agentes del FBI escudriñaban los fierros retorcidos del Chevrolet Chevelle azul que transportaba al ex canciller chileno Orlando Letelier, asesinado por agentes de la Dina cerca de la rotonda Sheridan en Washington, el escritor argentino Jorge Luis Borges se convertía en doctor Honoris Causa de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Chile.

Durante la ceremonia, celebrada en el salón de honor de la casa central de la "U" y presidida por el entonces rector delegado Agustín Toro, Borges pronunció un discurso inolvidable por lo polémico y sorprendente por lo categórico: "Hay un hecho que debe conformarnos a todos, a todo el continente, y acaso a todo el mundo. En esta época de anarquía sé que hay aquí, entre la cordillera y el mar, una patria fuerte. Lugones predicó la patria fuerte cuando habló de la hora de la espada. Yo declaro preferir la espada, la clara espada, a la furtiva dinamita, Y lo digo sabiendo muy claramente, muy precisamente, lo que digo. Pues bien, mi país está emergiendo de la ciénaga, creo, con felicidad. Creo que mereceremos salir de la ciénaga en que estuvimos. Ya estamos saliendo, por obra de las espadas, precisamente. Y aquí ya han emergido de esa ciénaga. Y aquí tenemos: Chile, esa región, esa patria, que es a la vez una larga patria y una honrosa espada".

Con Pinochet:
Mientras el gobierno de Pinochet "repudia el ultrajante acto terrorista" que le costó la vida a Letelier y el cantante Ricardo Toro -más conocido como Buddy Richard- es declarado reo por adulterar alcoholemias, Borges se reúne con Pinochet el 22 de septiembre de 1976, a las 10 horas, en el edificio Diego Portales. Lo acompaña el embajador argentino Hugo Matiello y el rector delegado de la "U". Después Borges se entrevista con Leigh y toma "agüitas" con él. A las 13.15 horas de ese mismo día, en el aeropuerto Pudahuel, el escritor trasandino toma el avión que lo traslada de vuelta a Buenos Aires. Se despedía de Chile. También del Premio Nobel.
Tras el encuentro con Pinochet, Borges declaró: "Yo soy una persona muy tímida, pero él (Pinochet) se encargó de que mi timidez desapareciera, y todo resultó muy fácil. El es una excelente persona, su cordialidad, su bondad... Estoy muy satisfecho... El hecho de que aquí, también en mi patria, y en Uruguay, se esté salvando la libertad y el orden, sobre todo en un continente anarquizado, en un continente socavado por el comunismo.
Yo expresé mi satisfacción, como argentino, de que tuviéramos aquí al lado un país de orden y paz que no es anárquico ni está comunizado".

Borges había llegado a Chile pasadas las 18 horas del miércoles 15 de septiembre y fue recibido en el aeropuerto Pudahuel por el vicerrector de Extensión y Comunicación de la Universidad de Chile, Ricardo Alegría.

A tres días de su arribo al país, el 18 de septiembre, se reunió con la escritora chilena María Luisa Bombal y dio una conferencia de prensa de una hora de duración en el Hotel Sheraton San Cristóbal, donde dejó muy clara la simpatía que le tenía al régimen militar chileno.

"(Lo defiendo) porque emocionalmente sentí que debía hacerlo. Ahí posiblemente ha hablado mi emoción más que mi forma. Los he defendido por razones emocionales ante todo y porque soy enemigo del comunismo. Creo que eso no es ningún misterio. No lo he podido ocultar. Yo siempre he sentido afecto por Chile y me parece que si ahora Chile está salvándose y de algún modo salvándonos, le debo gratitud. Yo, como argentino, le debo gratitud".

Premio Nobel:
Además de asegurar que nunca había leído un diario en su vida -"lo contemporáneo me interesa menos que el pasado. Las noticias realmente importantes me llegan de todos modos"-, Borges se refirió al Premio Nobel y a su aparente desinterés por conseguirlo: "El Nobel se da por muchas razones y una importante es la distribución geográfica. Como se han dado algunos galardones a América Latina, supongo que los próximos caerán en Asia y África y es posible que a futuro se lo den a un escritor de Groenlandia. Recuerdo que en vísperas de la entrega del premio Nobel, estaba en Estocolmo y fueron los periodistas a verme. Me hablaron del premio. Les dije que (obtenerlo) sería un error que yo agradecería, pero que sería un error. Y que hay dos escritores (que lo merecen) que mencioné: Andre Malraux y Pablo Neruda. Les dije: ahí tienen dos candidatos. Esos sí pueden ser tomados en serio. Pero en cuanto a mí, sería agregar un error a los otros ya cometidos por la academia. De modo que no los adulé tampoco (a Malraux y Neruda).

Al referirse a Neruda, Borges indicó: "Creo que fue un gran poeta. Y creo algo con lo que ustedes quizás no están de acuerdo. Yo abomino del comunismo, pero pienso que el comunismo le hizo bien a Neruda. Si no hubiese sido un poeta político, habría sido un mal poeta".

El escritor argentino más influyente del siglo XX sabía que arriesgaba el Nobel por venir a Chile a rendir pleitesía al gobierno militar. Pero nunca lo había intimidado en absoluto navegar contra la corriente, contra la voz oficial, contra el pensamiento políticamente correcto, contra los lugares comunes: "Lo importante es la hombría de bien, ser un caballero que no sacrifica lo que piensa por un premio".
*Extraído del blog Filosofando
.
Borges y Pinochet
Un noviazgo tan efímero como repulsivo
.
Por Muñoz Coloma
.
A pesar de todos sus discursos en contra de las dictaduras igual viajó a Chile para dejarse manipular por el general. No hay que soslayar que una de las tantas maneras que tuvo el vate para escribir fue colocarse en el “otro” lugar, recuerden que habló del minotauro como minotauro, como un animal antropozoomorfo extremadamente cándido. Ahora, el propio escritor caía en la candidez de ser utilizado por Pinochet. Conoció un Chile de postal; lo llevaron donde convenía llevarlo, él quiso pasarse al bando de los ignorantes, e ignoró. Ignoró lo evidente, lo dramático, lo bestial de este Fuhrer sudaca. Borges... ¡culpable!, culpable por ir en contra de la corriente; culpable por dejarse atrapar por el lobo; culpable por no haber defendido su estirpe de genial creador. Bajó a los infiernos y su mano ciega se estrechó con la sangre chilena, no por la que corría por la venas del chacal, sino por la que corría por su piel, por su exterior. Borges ¡qué has hecho! Está bien que no haya sido un tipo que quisiera la democracia (yo tampoco), pero cruzar esa pequeña y tenue línea que separa la obsecuencia de la tolerancia es inadmisible, no, señor, no hay caso para entenderlo, aunque, para ser franco, comparto su proclama en torno a eso tan sobrevalorado llamado democracia: “Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿Por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales. Estos señores que van desparramando su retrato, haciendo promesas, a veces amenazas, sobornando, en suma. Esto no lo digo contra ningún político en particular. Digo en general, que una persona que trate de hacerse popular a todos parece singularmente no tener vergüenza…”
*Extracto
.
**Este blog sólo actúa recopilando información

lunes 5 de octubre de 2009

SOBRE EL NOBEL DE LITERATURA


.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Por Fernando Barriga Gabin
.
Independientemente de que los últimos premios Nobel (hablo de literatura) fueron otorgados a escritores poco conocidos en los países de habla castellana, lo que ha llevado a algunos osados a cuestionar su calidad -como si todo lo que desconocen debiera ser, por decreto, mediocre o malo-, creo que existe un problema mayor y poco advertido respecto a dichos premios.

Alfred Nobel dejó claras especificaciones acerca de los criterios de selección que debían seguirse para otorgar los premios. La idea de Nobel era que los premios pudiesen servir para estimular al genio en ciernes, que tantas veces se desgasta por problemas económicos. Si hablaba de genio en ciernes, se refería a talentos jóvenes (en el caso de la literatura, a escritores jóvenes), con genio en maduración, que pudieran dedicarse al arduo trabajo de creación artística con la tranquilidad que confiere una economía resuelta. Nobel no hablaba de escritores comprometidos con su tiempo, cuya obra fuera una suerte de luz al final del camino, un primer paso en el mejoramiento de las sociedades ni discriminó jamás a los escritores o poetas que renunciaran al compromiso político en favor del compromiso consigo mismos y con sus obras.

Tal vez, cuando en 1913 se entregó el premio Nobel de literatura a Rabindranath Tagore, siendo aún bastante joven, todavía se estaba cumpliendo con las directivas de Nobel, aunque, por cierto, causó una gran sorpresa y fue el punto de partida de cierto escándalo mediático. Hoy se ha olvidado totalmente este concepto básico del premio, que suele darse al final de la vida, cuando ya no hay muchas fuerzas ni tiempo para disfrutarlo: último laurel a una cabeza ya atestada de laureles. En mi opinión, debería revisarse la historia y, por una cuestión simple de respeto a su creador, contemplarse la posibilidad de volver a los orígenes.

En Estocolmo no suelen conciliarse cuestiones de gusto literario sino de política. Por eso Borges no ganó el premio y por eso Vargas Llosa (a quien consideran un "reaccionario") probablemente tampoco lo gane.

En todo caso, no es el único premio literario de dudoso rigor; mientras que el Nobel está enfermo de política, el Planeta lo está de mercantilismo, razón por la cual ya no ganan escritores talentosos pero desconocidos, por la simple razón de que lo desonocido no vende. Y Bayly quedó finalista con una novela mediocre ("Y de repente un ángel"), pese a los berrinches de Marsé.

Ahora bien, creo que con tu frase "desde 1913 el mundo ha cambiado" intentas dar a entender que antes de esa fecha la academia sueca obraba con probidad, pero que, como todo cambia, debemos aceptar la decadencia moral de dicha institución. Pero eso no es así. Desde 1901 hasta la fecha, se han entregado premios a escritores poco talentosos, intercalados con escritores geniales (más o menos conocidos). Sólo así se justifican las omisiones de nombres como Ibsen, Zola, Tólstoi, Kafka, Joyce, Proust, Borges, Cortázar, Onetti, entre otros. ¿O crees acaso que Prudhomme, Lagerlöf, Lewis, Deledda, Curchill o Lessing merecieron sus premios en detrimento de los anteriores? No defendamos lo indefendible.

El Nobel se ha prostituido. El caso de Churchill fue escandaloso, pero también lo fue que entregaran el Premio Nobel de Literatura a Bertrand Russell. Entiendo que no hay premio de Filosofía y que Russell, a diferencia de otros filósofos, escribía muy bien; es decir, no era tan "difícil" de leer como Hegel o Kant, pero ¿El Nobel de Literatura? Sartre escribió filosofía, pero también novelas con temas filosóficos (José Pablo Feinmann): entonces había un motivo. Y Sartre rechazó el premio, auque luego se arrepintió profundamente.

Cuando le den el Nobel a Paulo Coelho significará que el mundo está llegando a su fin.